Sin límites en la música nuestra…



  Conjuntos y solistas llenos de tatuajes, aros, pelo color verde, violeta, etc. Y como si esto fuera poco, la utilización de tachos, la tan difundida batería, además de guitarra eléctrica…ud. dirá que es lindo escuchar una chacarera, zamba, chaya acompañada de estos instrumentos, se lo acepto, pero que a usted le guste NO SIGNIFICA QUE SEA LO QUE CORRESPONDE.

No existen límites, ya poco se respeta la esencia de nuestra música, esta muy mal escuchar en el medio de la zamba el ruido de un platillo, ocurre que muchas veces no se sabe si uno escucha una zamba o rock, no se puede distinguir, eso significa que no se respeta la esencia.

Hay conjuntos que cuentan con cantidad de instrumentos no tradicionales, pero mantienen la esencia, por mas batería y guitarra eléctrica, uno entiende, logra apreciar que se trata de una chacarera, zamba u otro ritmo debido a que no se pasan, no distorsionan los ritmos (claro que partiendo de una realidad científica, aunque se respete la esencia, no es correcta la utilización de estos instrumentos)

Amigo lector, le pregunto: ¿ha visto en alguna oportunidad a un conjunto de rock vestido con bombacha, alpargata y boina, cantar acompañado de guitarra criolla (sin nada de enchufe), bombo legüero, flauta de pan, etc.? ¡claro que no lo ha visto, porque no se pasan, tienen límites, son auténticos en su rumbo!

Pero muchos conjuntos de nuestra patria que pretenden interpretar la música de reminiscencia folklórica, no tienen límites, en ocasiones con solo mirar a sus integrantes y no escucharlos cualquiera puede pensar que se trata de un conjunto de rock

No tienen que copiarse o parecerse a otro genero musical, pensemos: pelos largos, aros, tatuajes, son matices que identifican a otros géneros musicales, no al nuestro.

En un gran porcentaje, nuestra música va perdiendo la esencia, eso, a la larga hace muy mal, distorsiona, confunde.

Bienvenidos todos los que se juegan manteniendo la verdadera esencia, conjuntos y solistas que saben bien que les cuesta vivir de su arte por ser tradicionales y vender poco a la par de todo el chaterío que nutre a la canción comercial, fabricada, esa canción pobre en música y poesía, esa canción que como todo lo de ahora es descartable, es difundida solamente por moda, con niveles muy inferiores a grandes creaciones de antaño repletas de originalidad y que en el presente tienen gran vigencia.





EZEQUIEL BIOTTI