RESULTA INEXPLICABLE CONDENAR A UN PERRO A LAPIDACIÓN



por *Carlos Estrada




Este informe de circulación internacional cosechó repudio en todas partes: Tribunal de rabinos de Israel habría impuesto lapidación a un inocente perro que ingresó a un barrio religioso y no quiso retirarse.

El animal fue acusado de “impuro” ante la creencia que “poseía el alma de un abogado malo que murió hace veinte años” (?) y para que saliera de su cuerpo ese “espíritu maligno”, fue presuntamente castigado con violentos golpes de piedras que lo hubieran matado si no escapaba a tiempo del horror.

De ser ciertos los trascendidos, debo decir que el hecho me parece irracional, inexplicable y cruel.

Respeto profundamente a todas las religiones, tengo amigos judíos que aprecio mucho, pero el fanatismo puede ser mal consejero en cualquier grupo humano, incluyendo sectas, influencia de líderes en las masas seguidoras, etc., como ocurre en muchos lugares del mundo. Sin ir más lejos, el fanatismo de los políticos argentinos y de los adictos a diferentes líneas ideológicas ha sido una grave enfermedad que nos atrasó durante más de medio siglo estacionando a la Patria a la cola del subdesarrollo.

Noticias difundidas a lo largo de muchos años, sostienen que Israel no detiene la guerra con pueblos vecinos y que los enfrentamientos serían incesantes, algo doloroso entre seres humanos; si a eso hay que agregar casos de persecusión animal (espero que no sea así), menos podría entenderlo por haber sido criado en diferente sociedad y religión católica, pero en honor a la verdad, nuestro país tampoco es "modelo" de virtudes porque llevamos demasiado tiempo cultivando rencores y violencia entre hermanos, además no existe trato bondadoso hacia los animales.

Explico mejor: en Argentina con consentimiento oficial se maltratan equinos en inhumanas jineteadas públicas (salvo raras excepciones), matan caballos para consumo interno y exportación de decenas de miles de toneladas anuales; se persigue y extermina a la fauna salvaje por odios ancestrales, por deporte y para venta de carne, cueros y pieles; periódicamente hay abusiva aplicación de eutanasia en los hacinados perros y gatos que depositan en centros municipales de zoonosis como métodos de "regular" la población animal callejera; en algunas provincias del Norte están autorizadas las riñas de gallos por dinero; se practica "tiro al pichón"; habilitan dudosos cotos de caza y después sospechosamente las autoridades no los controlan, al mismo tiempo los laboratorios de experimentación, facultades de veterinaria, medicina e industrias peleteras torturan y matan miles de animales mensualmente… unos lo hacen en nombre de empresas que quieren "mejorar" cosméticos o lanzar nuevos productos al mercado, otros en nombre de la ciencia y estudio de comportamientos, enfermedades, etc., y mayoría de muertes aparte las origina el inescrupuloso comercio y las ambiciones desmedidas, por ende no hay buenos ejemplos para exhibir al mundo.

CARLOS ESTRADA *periodista de investigación y proteccionista independiente.


Buenos Aires, Argentina, 10 de junio de 2011.